Sin duda, las redes sociales tienen aspectos muy positivos en nuestra vida. Poderte mantener en contacto con personas que se encuentran lejos, tener la capacidad de estar siempre en contacto con nuestros familiares y amigos, e, incluso, conocer nuevas personas, hacen que su utilidad sea muy alta. Pero, como todo, también tiene sus desventajas, y es que nos pueden hacer estar más inseguros con respecto a nuestra pareja. Cuando la vemos mirando el móvil, sin prestarnos atención, y sin saber qué es lo que está haciendo, pueden venir a nuestra cabeza pensamientos 1negativos: “Con quién estará hablando”, “le interesa más que yo”, y si la persona tiene una base de celos o siente inseguridad por la relación: “seguro que está con otro/a”, “me está siendo infiel”…

Cuando hablamos de celos, hablamos de sensaciones corporales muy intensas que podríamos identificar con una ansiedad muy alta. Es decir, que la persona que siente los celos lo pasa realmente mal cuando tiene estos pensamientos. Podéis leer más sobre los celos en este otro artículo. El mayor problema con los celos es la sensación de pérdida de control. Por eso, las personas con celos patológicos sienten celos cuando su pareja se aleja de él/ella, por ejemplo, cuando se va al trabajo, a la universidad, con los amigos… Y cuando están juntos, no existe el problema, porque la persona tiene la seguridad de que “no está pasando nada”. Sin embargo, con las nuevas tecnologías, vuelven a perder la sensación de control, ya que, aunque su pareja esté ahí con ellos, puede estar a muchos kilómetros de distancia, y no saben con quién está hablando y, además, no les están prestando la atención que probablemente necesitan.

¿Cómo podemos solucionar este problema? Lo que es obvio, es que la persona celosa deberá buscar ayuda psicológica para poder solucionar este problema que les está causando malestar a los dos, y que no se va a solucionar controlando todo lo que hace su pareja, al revés, esto la alejará todavía más, puesto que se sentirá agobiada. Pero en este caso, probablemente, habrá que encontrar un punto intermedio en el que los dos cedan un poco, si es cierto que la pareja le presta demasiada atención al móvil, sobre todo cuando están juntos e incluso en momentos íntimos. No olvidemos que una relación es como tener una planta, hay que regarla, mimarla y cuidarla, porque si no acaba muriendo. Habrá que hablar y encontrar puntos de consenso.

¿Qué es lo que no hay que hacer? Caer en la tentación de intentar dar celos a la pareja para que se dé cuenta de lo que fastidia, porque probablemente sólo empeorará el problema y puede llevar a la ruptura. O enfadarse, mirarle el móvil, controlar sus redes sociales, rompérselo, etc. Todo esto sólo perjudicará la relación si no tiene peores consecuencias.

Si te has sentido identificado con este problema, y crees que puedes necesitar ayuda, no dudes en buscar un psicólogo cognitivo conductual. Te puede ayudas a solucionar tus problemas.