En muchas ocasiones pensamos que no podemos cambiar, que somos así y siempre lo seremos. Y lo cierto es que NO es verdad. Todos podemos cambiar si quB0ncmkWIcAAqZY6eremos. Pero existen otros factores importantes a la hora del cambio:

  • Reconocer sin tapujos que tenemos un problema: sé que puede ser complicado, que nos da miedo admitirlo y que estamos muy a gusto, pese a todo, en nuestra zona de confort. Pero es de vital importancia analizar nuestra situación, lo que nos está pasando, qué dificultades tenemos o podemos llegar a tener por tener este problema. Los cambios, además, siempre dan miedo. Reconozcámoslo, somos humanos y somos seres de hábitos. Pero precisamente nuestra humanidad, nuestra capacidad para razonar y entender nuestras emociones, es lo que nos puede dar el impulso para hacer ese cambio que tanto necesitamos, aunque nos dé miedo.

  • Buscar ayuda: muchas personas creen que pueden solucionar el problema por ellas mismas. Y está muy bien intentarlo, de hecho, probablemente es lo primero que hay que hacer. Pero también recibimos la visita de gente que han tardado años en buscar ayuda porque pensaban que lo podrían solucionar solas. A veces, y sobre todo si ves que el tiempo pasa y que no lo consigues, necesitamos ayuda de un profesional de la psicología, alguien externo que sea capaz de analizar el problema desde un punto de vista objetivo, y no hay que esperar años para buscar esa ayuda. Probablemente nuestro problema habrá aumentado con el paso del tiempo y sea más difícil y largo de abordar.
  • Los amigos son amigos, no psicólogos: la amistad es un pilar muy importante en la vida de las personas. A ellos les contamos nuestros pesares y nos sirven para desahogarnos, e incluso nos aconsejan cosas realmente buenas. Pero no podemos comparar un amigo con un psicólogo. Este último es un especialista en conducta humana, y, como tal, te ayudará a analizar el problema y a encontrar soluciones efectivas para éste. Los amigos escuchan, te entienden y te aconsejan bajo su punto de vista subjetivo. El psicólogo lo hace desde el conocimiento de la conducta y la cognición humana, de forma objetiva, guiándote en el camino hacia el cambio real.
  • La motivación es fundamental para conseguir el cambio: si una persona se encuentra motivada para cambiar, quiere hacerlo y está dispuesta a conseguirlo, lo hará. La terapia no es un paseo en  barca, hay que hacer modificaciones en uno mismo que cuestan, es un esfuerzo muy importante. Pero si la persona se encuentra motivada, lo logra. El psicólogo sólo le guiará en este camino, es la persona la que realmente consigue el cambio.
  • No hace falta que se crea en los psicólogos: en muchas ocasiones he escuchado a personas que afirman no creer en los psicólogos o en la psicología. Pienso que en la mayor parte de las ocasiones es desconocimiento de lo que hacemos en terapia, aunque también hay personas que lo creen porque han tenido malas experiencias. Pero es como tener un médico de cabecera nefasto y por eso afirmar que no se cree en la medicina. La psicología es una ciencia, en la terapia cognitivo conductual aplicamos tratamientos que están científicamente demostrados que funcionan, y, como decíamos antes, con un poco de motivación de la persona se consiguen resultados positivos y duraderos. Eso sí, no somos dioses ni tenemos poderes para solucionar los problemas de la gente sin esfuerzo y sin motivación, por eso no hace falta que se crea en nosotros 😉