imageLa asertividad es la capacidad de defender nuestros derechos en diferentes situaciones sociales. Es el saber decir que NO sin ser agresivos, sin chillar y sin enfadarse. Sería el punto intermedio entre una persona sumisa, que siempre hace lo que quieren los demás y no es capaz de decir que no quiere hacer algo, y una persona más agresiva que necesita enfadarse para salirse con la suya.
Así, las personas asertivas se comunican de una manera directa, responsable, segura, serena, diciendo lo que sienten y lo que quieren, sin perder el control de su tono de voz, volumen o ritmo. Ser asertivo también es expresar nuestro punto de vista respetando también el punto de vista de nuestro interlocutor.

En muchas ocasiones, la asertividad está relacionada con problemas de fobia social. Pero esto no es siempre así, hay personas que tienen problemas de asertividad sin tener ningún problema de tipo social.

Vamos a ver un par de ejemplos:
– María se compró un suéter el fin de semana pasado. Cuando lo lavo en casa encogió unas dos tallas. Siguió las instrucciones de lavado, por lo que decidió llevarlo a la tienda para que se lo cambiaron por otro o le devolvieran el dinero. Cuando llego a la tienda, la dependienta la trató de forma maleducada y le dijo que no le iba cambiar el suéter. María tenía tres opciones:
1. Decirle que de acuerdo e irse con las orejas agachadas sin haber devuelto el suéter.
2. Montar un espectáculo diciendo que el suéter se lo cambiaba sí o sí, y para esto necesitaría enfadarse, gritar…
3. Defender sus derechos como consumidora diciéndole a la dependienta que lo que había pasado era un defecto de fábrica y quería que se lo cambiaran por otro y mantenerse firme en esta posición hasta que lo consiguiera, haciéndole ver a la dependienta que entendía su posición pero que ella tenía derecho a ese cambio. ¿Con cuál de las tres opciones crees que María conseguiría su objetivo más fácilmente? Es evidente que la tercera opción va a conseguir el objetivo de María, además de que la va hacer sentirse mucho más tranquila y con mucho mayor control de la situación.
– Juan es una persona a la que siempre le sabe mal decir que no. Cuando algún amigo le pide algo, Juan siempre intenta dejárselo. El problema es que, en ocasiones, le ha ocurrido que ha dejado alguna cosa y luego no se ha sentido bien, ya que en realidad no quería hacerlo. Cuando un amigo le pide algo, sus pensamientos son: “¿cómo no se lo voy a dejar? Es mi amigo, va a pensar que no le valoro, dejará de ser mi amigo.” En alguna ocasión ha sido capaz de decir que no, pero su forma de decirlo ha sido poniéndose a la defensiva y enfadándose, dejando muy claro que le parecía fatal que se lo hubiera pedido, de una forma agresiva. Es decir, Juan pasa de un extremo a otro, o se comporta de forma absolutamente sumisa diciendo que sí o se comporta de forma agresiva para dejar muy claro que la respuesta es no y que no se lo vuelvan a pedir. Detrás de esta respuesta negativa existe una gran emocionalidad, se está dejando llevar por la ansiedad. La respuesta asertiva le daría una mayor capacidad de control, restaría emocionalidad a la situación y sería más objetivo para saber si realmente se lo quiere dejar o no.

La conducta asertiva se puede entrenar. Es evidente, que ser asertivo siempre va a ser mucho más sencillo con personas con las que no mantengamos una relación emocional, por ejemplo, dependientes o personas que nos llaman por teléfono a nuestra casa. Con familiares, amigos o jefes siempre va a ser más complicado pero por nuestra salud psicológica hay que hacerlo.

Así que, ya sabes, tienes derecho a expresar tus opiniones, derecho a decir que no, a defender tus derechos sin avergonzarte por ello. Así que, ¿por qué no nos ponemos a trabajar en ello?