En consulta vemos muchos casos de gente que se preocupa excesivamente por la salud (hipocondría). Por ello, entendemos perfectamente que hay situaciones difíciles para los familiares o amigos de eHipocondria-Internetstas personas. De hecho, en muchas ocasiones nos han preguntado como manejar algunas de las situaciones que se les presentan en el día a día: “¿qué hago cuándo empieza a hablarme de enfermedades?”, “¿y cuándo asegura que padece una?”, “¿es bueno que le lleve al médico cuándo me lo pide?”.

Por ello, os ofrezco una serie de indicaciones que espero os puedan ayudar a vosotros y también a vuestro ser querido afectado. Tened en cuenta que cada persona es diferente y lo siguiente van a ser pautas generales. Su aplicación dependerá de la persona, de vuestra relación, de la situación concreta, etc.

 

  1. Empatía. A veces resulta muy difícil mantener la calma cuando mi hermana o mi marido me dicen por mil millonésima vez: “el dolor de cabeza que tengo es algo malo”,  “seguro que es un tumor cerebral”, “¡llévame al médico!”. Respira, ponte en su lugar. Imagina que tu pensaras eso con total seguridad, en ese caso también te pondrías nervioso y sentirías la necesidad de un diagnóstico. Con esto no decimos que cedas a sus peticiones, sino que simplemente escuches lo que te cuenta intentando no juzgar.
  2. No ceder. Shipocondria1iempre que consideres que la intención de su demanda (por ejemplo que le lleves al médico) es la de bajar su ansiedad, no lo hagas. Si “cedes”, tu ser querido reduce su ansiedad al resolver sus dudas (el médico confirma que no es nada grave), pero a largo plazo se mantendrá esta conducta y no aprenderá a controlar los pensamientos por si mismo.
  3. Compartir tiempo positivo. La situación anterior y otras similares pueden generar discusiones entre vosotros. No dejes que el problema se adueñe de toda la relación. Si compartís actividades que os gusten a los dos (hacer ejercicio, tomar un café, ir de compras…) se rebajará la tensión y será más fácil la comunicación en situaciones conflictivas.
  4. Ayuda Psicológica. Por supuesto, si crees que esa persona no puede ejercer control sobre los pensamientos de enfermedad, le generan malestar e influyen en distintas áreas de su vida, puedes recomendarle ir a un psicólogo. Sabemos que todavía hay mucho tabú sobre nuestra profesión, por lo que tienes que hacerlo con tacto. No se trata de estar loco, sino de que si algo te genera preocupación es mejor intentar resolverlo cuanto antes.
  5. Intentar que aguante la ansiedad hasta el diagnóstico médico. Repetirle una y otra vez que no es licenciado en medicina, por lo tanto no puede saber si sus dolores son una enfermedad grave. Que no mire información en internet, que no hable con otras personas sobre el tema, etc, el médico nos dirá con certeza de qué se trata.

 

Espero haber resuelto algunas de vuestras dudas. Si hay algún punto que no queda suficientemente claro o no ha sido mencionado no dudéis en comentarlo y responderemos con la mayor brevedad posible. Ánimo!