En nuestro Centro, somos muy conscientes de lo difícil que resulta tomar la decisión de pedir cita en un psicólogo. Por ello, siempre intentamos dar toda la información posible desde el principio e intentamos que durante la terapia la persona conozca exactamente lo que estamos trabajando y por qué. De lo que pasa la primera vez que vamos a un psicólogo ya os hablamos hace tiempo. Hoy nos gustaría avanzar bastante más en la terapia e irnos casi al final.

globos

Es el periodo que llamamos “seguimiento”, en él ya hemos trabajado muchísimos pensamientos y emociones que hacían daño a la persona y ahora puede ejercer control sobre ello. Cuando esto sucede, se siente mucho mejor, empieza a hacer más actividades, enfoca las situaciones problemáticas desde otra perspectiva y es capaz de filtrar sus pensamientos para verlos de una manera mucho más objetiva.

 

En este punto, es cuándo proponemos al paciente empezar a distanciar las sesiones. De este modo no cortamos el proceso de terapia de manera brusca y dejamos tiempo para que sucedan todas las situaciones conflictivas posibles para ver que, efectivamente, están superadas.

 

Durante este tiempo también se trabaja lo que llamamos “prevención de recaídas”, para que la persona anticipe posibles problemas futuros y, sobre todo, que empiece a normalizar su malestar, es decir, que sea muy consciente de que puede volver a tener pensamientos negativos sobre el problema que le preocupaba, puede volver a sentirse triste o con ansiedad, pero que va a poder ejercer control sobre ellos.

 

En este punto, es importante diferenciar las fluctuaciones normales del estado de ánimo de una recaída. Cuando llevamos mucho tiempo sintiéndonos mal, ya no sabemos dónde está el término medio, en este periodo intentaremos encontrarlo. Por ejemplo, si estamos tratando una depresión el objetivo no va a ser que estés feliz todo el tiempo ya que no se correspondería con la realidad. Si durante el proceso de terapia o en el periodo de seguimiento te dan una mala noticia (enfermedad de algún familiar, despido del trabajo, discusiones…), obviamente te sentirás triste. En este momento muchas personas piensan: “ya estoy otra vez igual”, “nunca se van a ir estos pensamientos”, “he fracasado”… y es que a veces se nos olvida que la vida no es lineal, que tiene altos y bajos, algunos baches, pero que siempre hemos salido de ellos.como_ser_feliz-260x300

 

Si estas en proceso de terapia te habrás hecho una experta en analizar tus pensamientos y llevarlos a la parte objetiva. Eso mismo tienes que hacer también con este tipo de pensamientos que vienen cuando ya parece que el problema está solucionado. Tienes que ser consciente del gran trabajo que has hecho, vuelve a pensar en el primer día que viniste a consulta, cómo te sentías, que preocupaciones tenías, que actividades de tu vida diaria se veían limitadas por tu problema, ¿todo ha cambiado mucho verdad? Pues lo has conseguido tu sola, por lo que tenemos muchas pruebas que nos pueden hacer pensar que también saldrás de la situación a la que te enfrentas ahora. Además, después de la terapia cuantas con herramientas que se pueden aplicar durante el resto de tu vida y ante distintos tipos de problemáticas.

 

Para los psicólogos es muy gratificante trabajar esta fase de la terapia, ya que es cuándo el paciente empieza a “ver la luz”, resolver situaciones, cambiar pensamientos. Estamos convencidas de que mucha gente daría el paso de pedir ayuda psicológica si viera a alguna persona en estas sesiones finales. Como eso no lo podemos hacer, hemos intentado explicaros lo que pasa en ellas. Esperamos que os haya resultado útil.