“María teme subir en avión. En su vida diaria no lo necesita, trabaja cerca de casa y no precisa viajar por negocios. Su marido ya ha aceptado que no podrán ir de viaje a ningún sitio lejano debido a esta fobia. Pero un día, María recibe una de las mejores noticias que podría y querría recibir. Ha conseguido el ansiado ascenso que llevaba varios años Miedo bebeesperando. Está feliz con la noticia hasta que le preguntan por la disponibilidad para viajar. María la tiene pero no se siente capaz de subir al avión. La ansiedad la bloquea tanto que está a punto de echarse a llorar y rechazar el puesto. Por suerte, consigue controlarse, ser positiva y pensar que todo puede cambiar.”

La ansiedad se manifiesta en forma de múltiples miedos. Hemos hablado de muchos otros trastornos relacionados con la ansiedad y, en esta ocasión, hablamos sobre las fobias específicas.

Todos conocemos a alguien que tiene miedo a algo concreto, a los perros, las cucarachas, los ascensores, los aviones, las alturas… En realidad, se puede tener miedo de casi todo. En la mayoría de los casos, probablemente son miedos con los que la persona convive, ya que no le impiden hacer una vida diaria normal. La persona evita los perros, y ya está, o no sube en ascensor, o no se va de viaje en avión. El problema es cuando, por circunstancias de la vida, necesita afrontar uno de estos miedos porque no tiene más remedio, como en el caso que hemos visto. Seguir con su miedo implicaría renunciar a un trabajo por el que ha estado luchando, seguir siendo una esclava de la ansiedad. El miedo es limitante, nos hace perder autonomía. Y debemos concienciarnos y afrontarlo.

Una vez leí en un libro una frase que me encantó y que creo que todos deberíamos plantearnos en más de una ocasión: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?. Esta pregunta nos ayuda a reflexionar sobre lo que queremos, y a tomar conciencia de hasta qué punto nos pueden estar limitando nuestros miedos a la hora de desarrollarnos y crecer como personas. Por todo esto, está claro que debemos afrontar nuestros miedos, por insalvables que parezcan, y ser conscientes de que todos podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos, aunque en ocasiones es posible que necesitemos algo de ayuda.

¿Qué os parece? ¿Os habéis planteado alguna vez qué haríais si no tuviérais miedo?