Cuando una persona siente ansiedad tiende a comportarse de manera que se aleja, huye, escapa, de aquello que le da miedo. La forma en que escapamos o evitamos lo que tememos es muy variada y depende de las circunstancias y del miedo que se tenga, es decir, cada persona actúa de forma diferente aunque, en muchas ocasiones, los miedos sean los mismos. Veamos un ejemplo: una persona que tiene miedo a las cucarachas, evitará acercarse a lugares donde cree que pueda haber, si ve una cucaracha, echará a correr o pegará un salto y se alejará de ella, llamará a otra persona para que la mate… Si la persona tiene agorafobia, evitará salir a la calle, ir a centros comerciales, visitar hospitales, se irá de clase o de reuniones con amigos, y pondrá excusas para escapar de situaciones que cree que le van a dar ansiedad. En una persona con hipocondría o ansiedad por la salud, se controlará las pecas, los bultos del cuerpo, se tomará la tensión o la temperatura corporal, evitará ver series que hablen de enfermedades, conversaciones, etc. Una persona con trastorno obsesivo compulsivo (TOC), evitará tocar cosas, comprobará que ha apagado el gas, la luz, los grifos…, mantendrá todos los objetos ordenados para evitar la ansiedad…, asegurarse de que no ha atropellado a nadie… (leer sobre los diferentes tipos de TOC).

La reaseguración es otra forma de escapar de esta ansiedad que están sintiendo, sólo que en esta ocasión se consigue preguntándole a la persona que tenemos cerca sobre si se ha hecho bien la conducta de escape, de evitación o sobre las consecuencias temidas. Así una persona con fobia a las cucarachas preguntará: ¿la has matado, verdad?. La persona con agorafobia preguntará si le va a pasar algo. Si se tiene una hipocondría se tenderá a hacer preguntas sobre los riesgos de las enfermedades que se temen, como ¿seguro que no tengo cáncer? ¿este bulto no significará que tengo un tumor?. La persona con TOC también utilizará la reaseguración haciendo preguntas como ¿he apagado el gas seguro? ¿te has fijado si he atropellado a alguien? ¿no le he pegado, verdad?… De esta manera, tratan de calmar su ansiedad.

La reaseguración es un síntoma más de que algo no va bien, de que hay un problema que necesita solución. Un psicólogo te ayudará a trabajar el problema que tengas.