Tras los dos anteriores posts dedicados a dos tipos importantes de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), el TOC de limpieza y el TOC de comprobación, seguimos con otros dos, el TOC de repetición y el TOC de orden.

Cuando hablamos de un TOC de repetición, la persona se siente atemorizada por pensamientos obsesivos sobre catástrofes. En este caso, la forma de ritualizar consiste en repetir de forma insistente ciertas frases o conductas, por la creencia de que, al hacerlo, evitará que ocurra eso catastrófico que tanto teme.

orden 2

Por ejemplo, Ana va a dejar a sus hijos en el autobús del colegio. Les da tres besos antes de dejarlos mientras repite en tres ocasiones “no les pasará nada, no les pasará nada, no les pasará nada” y tras esto da cinco golpecitos en el autobús. De esta manera se queda tranquila pensando que, de alguna manera, les “ha salvado” de tener un accidente. Cuando sale de casa para ir a trabajar, cierra y abre la puerta hasta en tres ocasiones seguidas, gira la llave cerrando y a continuación abriendo cinco veces y, por último, la empuja cinco veces con el objetivo de evitar que le entren a robar. Como vemos, al realizar los rituales consigue calmar la ansiedad.

En el TOC de orden, la persona siente la necesidad imperiosa de tener todos los objetos ordenados de una determinada manera, si no lo hiciera así, aparecería una fuerte ansiedad. Por ejemplo, si tiene un escritorio donde se sienta para trabajar, los bolis o lápices deben estar colocados en posición horizontal, totalmente rectos y a la distancia que ellos consideran correcta con respecto a la mesa. Lo mismo pasaría con los folios y demás objetos. Si por alguna razón se mueven o desorganizan, aunque sea ligerísimamente, necesitan volverlos a arreglar y colocarlos de la manera establecida. En eso consistiría el ritual. La obsesión aparece cuando se cree que algo ha sido movido y no se ha vuelto a dejar como estaba o donde estaba. La obsesión puede llegar a ser tan fuerte que la persona tenga que volver a su escritorio,  incluso estando en la calle, para comprobar que, efectivamente, la goma de borrar, por ejemplo, se ha dejado en el primer cajón y no encima de la mesa. Lo mismo pasaría con la ropa del armario, que debería estar ordenada de una determinada manera (colores, tipos de prendas, formas, simetrías…) y con el resto de objetos de la casa. En el TOC de orden, las obsesiones y las compulsiones suelen llegar a influir en la familia, que acaban ritualizando para evitar que a su familiar le dé ansiedad.