Cuando me preguntan sobre la terapia de pareja nunca niego que probablemente es una de las terapias más costosas para el que la realiza. El esfuerzo, la motivación, la capacidad de adaptarse y modificar las creencias que tenemos son factores predictores del éxito de la terapia.

Otro factor vital es cuándo la pareja busca ayuda. Es importante que la terapia de pareja no sea la última solución a los problemas, si es así, habrá tantas cosas que solucionar, la pareja estará tan “quemada”, que la motivación no será la misma que si se hubiera buscado ayuda antes, y por lo tanto la efectividad de la  terapia tampoco. Si alguno de los dos ha tomado la decisión de separarse y no está por la labor de seguir luchando por la pareja, aunque acuda a terapia, será imposible trabajar.

No obstante, si la pareja se toma en serio el tratamiento y está motivada por el cambio, la efectividad de esta terapia desde la corriente cognitivo conductual es muy alta, consiguiéndose solucionar los problemas y salvando la relación.